La compañía Ritter empezó su andadura a mediados de los años 90 en Inglaterra con un claro objetivo: construir las mejores fundas y estuches del mundo… y, ¡lo han conseguido! En un mundo donde existen numerosos fabricantes de fundas es muy difícil destacar, y mucho más difícil es mantenerse cada año en la cima.
Su formula, sin embargo, es muy simple: fundas con una gran protección y un diseño actual y funcional.